El Gobierno Francés se plantea la suspensión provisional del acuerdo de Shengen (libertad de viajar entre fronteras dentro de la UE) debido al flujo de inmigrantes que están llegando a Italia consecuencia de las revueltas en los países árabes, preferentemente de Libia y Túnez.
Ante la imposibilidad de controlar que ciudadanos entran a la Comunidad Europea en busca de trabajo o como refugiados, el Gobierno Francés ha interrumpido el trafico ferroviario entre este país e Italia.
El Gobierno Italiano decidió dar a las personas huidas un permiso temporal de residencia y esto ha molestado al gobierno de Sarkozy.